Minata es en realidad María Ignacia Rodríguez.
De profesión periodista y vocación maquilladora, esta emprendedora es una convencida de que el maquillaje es uno de los aspectos más lindos y entretenidos de ser mujer.
Comenzó a maquillar desde muy joven en forma autodidacta mirando revistas y leyendo libros de famosos make up artists. Su fascinación por este oficio creció a tal nivel que el 2004 decidió dejar las grabadoras y entrevistas y reemplazarlas por sombras y pinceles. Luego de capacitarse en Buenos Aires, volvió al país para inaugurar Minata Make-up Studio, el primer estudio de maquillaje de Chile, donde comenzó a dictar cursos de automaquillaje.
Hoy su carrera ha evolucionado mucho. Es por eso que además de maquillar a novias y madrinas, hacer producciones para revistas y televisión, asesorar a grandes empresas y formar a nuevas maquilladoras, la Minata sigue avanzando. A fin de año - junto con el nacimiento de su hija Josefina- se titulará como cosmetóloga profesional. “El mundo de la belleza no es sólo un desafío estético sino que también uno intelectual aún más entretenido”, asegura esta multifacética mujer de 34 años.